APOSTLE (Netflix, 2018): fuerte crítica al «Deus Ex Machina» y la violencia religiosa

 Se critica claramente la fe en un “Deus Ex Machina”, es decir, la fe (inmadura) o creencia en el intervencionismo divino a favor de los devotos

Apostle (Netflix, 2018, TV-MA). Review por Padre Montijo. El pasado 12 de octubre se estrenó en Netflix este film de horror con tintes religiosos. Desde los primeros minutos de diálogo queda establecida una clara premisa: no es una historia cristiana, sino de un alarmante secuestro por manos de un culto neopagano, ambientado en la época victoriana.

En su desarrollo nos deja bastante misterio: todo aparece a cuentagotas, te deja preguntas, y te mantiene en la expectativa. No abusa  de las secuencias de tensión-persecusión, aunque sí derrocha violencia en algunas partes. Debo confesar que uno de los motivos por el que me decidí a ver la película es que me encanta la capacidad de actuación de Dan Stevens (Downton Abbey, La Bella y la Bestia, Legion), aunque en este film me parece “mal aprovechado”, pues el desarrollo de su personaje me resulta inverosímil, pues supuestamente es el hermano de la secuestrada, que pretende llegar a la isla misteriosa para mezclarse entre los participantes del culto, pero ¡Con una cara de pocos amigos, mirada asesina y actitud de sospecha hacia todo, no hay quién se lo crea (al menos yo no)!

En su conjunto, se pude decir que presenta todo un catálogo de las distintas formas de violencia religiosa: la auto lesión penitencial y sacrificial, linchamiento de un chivo expiatorio, martirio (nos referimos a asesinar personas por motivos de su fe), la violencia judicial e inquisitorial, e incluso la “guerra santa”. En todo esto le damos la razón: la violencia jamás se justifica, y mucho menos, en aras de la religión.

También, se critica claramente la fe en un “Deus Ex Machina”, es decir, la fe (inmadura) o creencia en el intervencionismo divino a favor de los devotos, aún cuando para nosotros los humanos sobrarían motivos para que Dios defienda a los inocentes… Sobre este punto (y espero no dar spoilers) el personaje principal tuvo una gran decepción hacia el «Dios intervencionista». La fe madura, desde el catolicismo, implica un planteamiento bastante diferente, a la luz del Misterio Pascual revelado en Cristo (sobre eso podemos hablar en otro momento).

Cabe decir que, a pesar de emplear imaginería y recursos que parecen semejantes a distintas formas de cultos cristianos, no se trata de una crítica al cristianismo, sino tal vez, de toda religión que justifique la violencia, incluso si se trata de cultos ancestrales o paganas, donde se da culto a la naturaleza.

Más que «desenmascarar» la falsedad de Dios o lo religioso, creo que pone de manifiesto lo «roto» y saboteado que puede estar el ser humano, cuando es incapaz de abrazar lo que verdaderamente es divino: el perdón y la misericordia (como se dice en un diálogo). Del ser humano, no de Dios, nacem la envidia, las rivalidades, y la destrucción.

En este relato interesante (no apto para todos los ojos ni «estómagos, por la brutalidad de sus escenas violentas) parece que al final, estamos sólos ante la naturaleza, a la cual sólo puede volver una vez termina la vida, pues no se habla de una trascendencia ni espiritualidad. 

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